sábado 2 de enero de 2010

Acabo de ver La vida es bella y siento mi corazón a punto de estallar como una bomba. Mifi está a mi lado y mientras la acaricio pienso que en algún lugar de fuera está empezando algo nuevo de lo que no formaré parte, pero no me preocupa. Me acuerdo de C y tengo ganas de abrazarlo, y de decirle que muy en el fondo lo quiero aunque no quiera quererlo, pero algo se infla en mis venas cada vez que estoy a su lado y floto en la estratosfera desprendida del mundo, sólo él y yo y nada más que eso. Él es música y yo poesía de aquéllo todo lo absurdo, y entonces cuando nos mezclamos el mundo se retuerce en nuestras manos y nos deslizamos como el viento el uno sobre el otro al fusionarnos con lo demencial. Quisiera tirarme por la ventana en este mismo momento y que abajo apareciera alguien disfrazado de Jesucristo, y que me diga con voz sensual a lo Clint Eastwood en las películas western de los sesenta: ''Eh, nena, vamos a tomar una cerveza, ir a bailar y después alquilar una habitación de motel para hacer vudús a los políticos''. Pero eso sí, que me lo diga mientras esté fumando un cigarro que huela a invierno quemado, a algodón de azúcar de feria veraniega, o a lo que sea que se compare con algo incomparable, o a nada de eso y que entonces todo esto que esté escribiendo no sea más que esto, nada, sin más.

sábado 26 de diciembre de 2009

Mastico un chicle rosa,
mientras que en el otro extremo del mundo
Dios se metamorfosea en medusa
o en la vagina rebosante de una pornoportada.

Fluimos como ideas con chinchetas en sus lenguas,
así podemos detener la vida en un instante.
Me muerdo las uñas y me convierto en nieve
y de repente somos insectos craneales.

Me caso con un gánsgster vestida de androide
y guardo en una caja de lápices mi propia destrucción.
Muero en un pensamiento muy fértil,
que se abre de piernas para que lo fecunde tu locura.

Llega hoy más tarde, así que cerraré la puerta.
No llegues hoy, maldito, que voy a asesinarte.

viernes 25 de diciembre de 2009

me desintegro y de repente me convierto en un compuesto volátil.

desaparezco y reaparezco bailando encima de neptuno.

el delirio está al acecho, me fundo con él y me abandona.

el invierno es una medusa que me resulta extremadamente erótica.

la violencia tiene una belleza que me retuerce el hígado.

tengo el corazón cubierto de telarañas.

la vida es bella cuando le echas mermelada encima.

tengo curiosidad por no sentir más nada.

miau dice mifi, y eso es un adiós.

sábado 19 de diciembre de 2009

quiero creer

soy la cachorra vagabunda que nunca se detiene en la vida. tengo grietas en el cerebro de las que saldrán géiseres de ideas perversas, he de reprimir nuevamente mi yo, pero no, no, esta vez no quiero, no más. mis pechos se han llenado de sustancia seminal y el sol alarga su mano hasta aquí para desnudarme. pero al menos aún me queda algo, lo único que me hace ser, mi esencia. el poder de saberme por encima de mi propia vida, la suerte de poder arrastrarme a cuatro patas todos los días de mi vida, aún con las garras llenas de sangre y el hocico cicatrizado por el mismísimo invierno, mientras que los demás están allá, viviendo en paralelo y sin vivir realmente para mí. yo tengo el poder de acabar conmigo misma, ¿acaso hay algo que pueda hacer más feliz a una pobre cachorra como yo?

martes 8 de diciembre de 2009

Si pudiera mataría a alguien con la broca que llevo siempre bajo la planta del pie izquierdo por si acaso, pero el mundo es una blanda sustancia placentaria y me da pena privar a ese alguien del derecho a rebozar su cuerpo en ese líquido repugnante. F me engañó cuando me dijo que esto algún día acabaría, me mintió, pues aquí todo sigue igual, joder maldita sea y maldito seas tú, F, por hacerme creer que esto se disiparía alguna vez. Qué vértigo que siento dentro de mí porque estoy rodeada de dinosaurios verdes que me tiran de cuerdas como si yo fuera un tiovivo en medio de un lago lleno de termitas asesinas que se comen mi carne lentamente y me devoran la vida a velocidades supersónicas. Me duelen tanto las cuerdas vocales y este cuerpo ya es una ruina hiriente y todo esto es en vano pues he vuelto a hincharme de materia homicida, tanto caos en mi ser me llena de una sustancia ultravioleta que se impregna en las paredes circulares de mi mente y entonces esto parece un cine porno lleno de dulce obscenidad que nadie querrá comprender jamás muy a pesar de todo. Estoy cansada de fingirme un refugio que ni existe...porque no puede haber nada allá afuera más que sufrimiento. Quisiera ser menos imbécil, joder, ¿tanto me pido?

miércoles 2 de diciembre de 2009

Me follas y te olvidas, te olvidas de que existo. Yo te quisiera con algo más de histeria en tu ser, que te sea imprescindible no sólo cuando te corres en mí. Estamos alejándonos cuando nos separamos, tan sólo nos deseamos, y luego, adiós. Cuando me voy y cierras la puerta detrás de ti, te siento arrancado, y aún te siento en mí. Pero yo en ti no me siento, sólo me siento en ti cuando me penetras tan fuerte y el mundo se convierte en tú y yo y nadie, pero más allá de eso, ¿tú crees en algo más? Yo quiero despertarme y verte a ti dormido, y meterme en tus sueños y encontrarme ahí, y pelear conmigo misma para ocupar tu mente, y que al despertar me encuentres muerta, pues la habré vencido a ella que hay en tu interior. Como algo más, yo quiero que te enamores de mí, aunque aún sea tan pronto, demasiado pronto, y a la vez tan tarde que no hay tiempo ya.

domingo 22 de noviembre de 2009

delirio en la clase de AE

vaya día porque es 20 de noviembre y quizás si fuera un 23 no se me ocurriría esto. hace falta mucho valor para salir con una barra de pan congelada para atracar un banco. porque la vez primera lo intentó con una pistola de agua y acabó en un psiquiátrico.

-''billy- le decían sus padres cuando le fueron a visitar la vez primera- si hubieras acabado la carrera de ingeniería no estarías aquí ahora mismo"
- "y dónde, mamá, ¿dónde estaría entonces?"
- "con tu tío willy construyendo puentes en california"
-"no, estaría muerto y una secta me estaría desmembrando para comerse luego mis entrañas"
-"ay, billy, billy..."
-"no, déjame puntualizar, sería el jefe de esa secta, les habría mandado que me lo hicieran, y yo me autofagociataría, asistiría a tal canibalismo, es sensualidad mamá, mamá tú no lo comprendes"

pero mamá y papá amaban a billy porque era su hijo al fin y al cabo.
"manos arriba", dijo cuando entró y con la barra de pan apuntó hacia el mostrador. yo la vez otra le dije ''cambia esa frase, manos arriba suena muy a película". así que tan pronto como me recordó rectificó y diho ''sayonara baby'', lo cual no se lo perdono aún. tan pronto como lo hubo dicho miró al empleado del mostrador y dijo ''yo lo quiero para marcharme a méxico con mi novia y volverme gángster y traficar para comprarle un negocio, la nena quiere una pastelería que funcione las 24 horas disponible sólo para ella''. entonces el empleado con corbata azul con rayas agarró los caramelos que había detrás del mostrador y extendió la mano ''son de fresa y nata'', y entonces billy los agarró con afán y salió por la puerta corriendo y no había noticia alguna en periódico alguno al día siguiente que mencionara todo esto. ''no te creo, billy, me mientes otra vez más, billy'', le dije y entonces metió la mano en el bolsillo y se sacó un par de caramelos ''toma los caramelos para que me creas", y al abrir los envoltorios me los metí en la boca pero no sabían a fresa y nata, sino a MELOCOTÓN. ''me mentiste, billy, lo nuestro acabó, billy, me mentiste una vez más, billy....ay billy billy, ya mátame de un disparo al corazón''

lunes 16 de noviembre de 2009

me abro de piernas porque te necesito dentro de mí. es un acto egoísta, pero no me importa, y sé que a ti menos. dejamos de existir porque realmente no hay que hacerlo, nos basta sabernos el uno en el otro para sobrevivir. el techo de tu habitación está lleno de telarañas fosforescentes, y al apagar la luz se nos refleja el hambre carnal en las paredes. como si nosotros fuéramos libros que se abren y en cuyas páginas abundan los delirios. míos y tuyos, que al mezclarse, son de ellos, o sea nosotros proyectados en el mundo que hay afuera, botando detrás de la ventana ambarina. toc toc, no pienso abrir la puerta a nadie, aunque supongo que será ella desnuda dispuesta a fundirse con nosotros y morderme los muslos y el seno izquierdo. ella, la muerte que es la sed que siempre nos apaga y que cae lentamente de tus dedos, como gotas de lluvia demencial. me follas una vez más y entonces se detiene la vida. estamos bien.

domingo 8 de noviembre de 2009

autoterapia

hay un conflicto en mi ser con mi propio ser que parece no acabar nunca. por una parte, me encantaría destripar a esa débil que hay en mí, ahora la pobre imbécil que escribe. pero por otra parte, nada me haría más feliz que asesinar a esa perversa que se asoma con imprudencia en ciertos ratos de megalomanía, ahora la terrible niña que escribe esto, antes la que dormía en mí al acecho. ¿acaso alguna vez encontraré un equilibrio? maldita debilucha, digo yo siendo un animal salvaje. maldita bestia, digo yo siendo una mancha blanda de vida.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Es como ver a David Hasselhoff comiéndose ebrio la hamburguesa cuando su hija lo grabó y lo colgó en internet aunque no es lo mismo que las pestañas con amoniaco del anuncio de Rimmel London. Por Dios, ¿pero por qué lo pongo en mayúscula si ni existe Dios, o tú qué crees? Dime que no puede ser verdad, pero yo me engaño, es que tengo una terrible curiosidad poniendo esta (casi no) analogía absurda, tú no serás tal como imagino, ¿cierto? O sea lo que es imposible porque nada es para lo demás aunque para mí sí que lo es por eso mismo, pero ¿por qué hiciste eso? Me sentí fuera de lugar y quise que me follaras. Va, ya encontraste mi debilidad, arráncamela con los dientes pues.

lunes 2 de noviembre de 2009

puhuiuhianhitiu

si no fuera yo quien ahora se mira desde afuera, pensaría que podría ser cualquier otra cosa menos yo. quizá es porque carezco de dimensiones espacio-temporales y me percibo como en otro cuerpo desdoblado que sin embargo es inerte y tiene dentro de sí a otro yo que es quien me mira a mí que estoy por fuera. y el cuerpo en el que está ese otro yo no es más que una escalera por la cual ese yo de adentro trepa y se lanza al vacío, mientras del mismo vacío asciendo yo sin cuerpo, y al juntarnos en nuestras trayectorias y explotar el uno en el otro, caemos en otro cuerpo que no es el mío, ni el suyo, sino de nadie y sólo nuestro.

sábado 31 de octubre de 2009

dudo mucho que pueda cambiar la naturaleza humana, incluso a la mía le cuesta doblarse hacia donde yo quiero por mucho que la fuerce. pero el dolor es inevitable, y siento que tanto amor hacia la humanidad me está matando, pero no la humanidad que hay tan retorcida y enferma, sino la humanidad que tanto imagino y que creo a partir de esa materia prima llamada ficción (que es, al fin y al cabo, lo único que tengo y tendré por siempre). tanto amor me mata, ¡ah! pero el mundo es tan horrible, que a veces me gustaría que se vaciara del todo por dentro, pero sé que nunca lo hará, y siento amar algo que no existe, porque hace ya tiempo que nada puede haber en todo esto. nada, excepto odio que rebosa con un ímpetu amargo, y todo lo demás se convierte en algo sin sustancia ni ser ni sentido alguno.

jueves 29 de octubre de 2009

Yo quiero ser, le dije al muy inútil que sé que en su profundo narcisismo ni siquiera me escuchó. No es que no me comprendiera, es que sencillamente no fue capaz de abrir sus oídos para dejar paso a mis palabras, que para él no eran más que trozos de tela raída que formaban un patético mosaico de vulgaridades. Él sólo era él y su ego, sólo se amaba a sí mismo, y siempre estaba en busca de nuevos seres que le satisfagan, era para él el mundo una máquina de crear placeres, y él, él, él, Dios, la divinidad, lo más de lo más. Yo sin embargo ansiaba retorcerle el pescuezo en cada infierno de Dante, fragmentarlo lenta y dolorosamente y esparcir sus vísceras de pecador en cada rincón del averno, que estaba convencida de que se había hecho en especial para él. Se me vinieron de golpe todas estas ideas, así que cogí el jarrón que había en la mesa y se lo reventé en la cabeza, sin tener ninguna lástima hacia él, todo lo contrario, el sonido de órgano de iglesia que produjo ese golpe me sedujo de tal manera, que me creí ver envuelta en sudarios flotando hacia las puertas del Edén mientras el resplandor de mis terribles actos me guiaban y acariciaban mi sombra llena de sangre. Es su cabeza, me decía, mientras su cuerpo se desvanecía bruscamente, y al chocar el cráneo contra el suelo de baldosas sucias de tanto llorar en vano, me estremecí con un amargo comprender, y en aquél momento, me di cuenta de que ni aquéllo podría devolverme a la selva de la que me habían arrancado los hombres, dejándome en el hocico restos de leche materna, hasta que me encadenaron a su mundo y me maltrataron para civilizarme, decían ellos, para llenarme de su esencia. Ya se había agotado, nada más podía pasar, ya lo habían conseguido, ya era un ser humano, ya no podía verme como más. Luego cerré los ojos y al abrirlos, volví a verlo en el mismo sitio de siempre, apilado bajo la cama entre las cajas de cartón llenas de discos rayados y pequeñas biblias azul oscuro. El mundo seguía siendo. Pero esta vez, yo, que le había dicho que quiero ser, había cambiado de parecer. Yo ya no era, y por lo tanto, todo lo que hube hecho mientras aún rumiaba la humanidad, se borró, y se convirtió en ceniza.

miércoles 28 de octubre de 2009

uno decae lentamente y no se da cuenta de ello, hasta que pasado un tiempo se vuelve algo en contra de si mismo, y entonces necesita vengarse en contra de alguien o algo por no tener ya más que la libertad de destruirse, pero ese algo puede ser sólo él, y tiene algo de rabia porque el cometa salió disparado desde detrás de su propia ventana en la avenida principal de la ciudad principal del país principal del mundo principal que sólo habita en su cabeza el único continente del puzzle de la humanidad no hay que buscar ya más piezas porque todas están entrelazadas y unidas por ¿qué cosa? no me acostaré contigo así que no me insistas más oh que me han rodeado los pechos con las manos en cuyas palmas ahora yace una bomba de relojería la carne es plástica que me estrangulen despacio mejor más deprisa así llego antes al fin aunque no sabré pues cuando se supone que habrá llegado el fin yo ya no tendré conciencia de ello y parecerá que realmente no parecerá nada pues ya no sentiré más más más más sí quiero más tengo un orgasmo mientras se consumen películas porno en el ordenador una y otra vez tory lane se toca los pechos y yo aparezco en miniatura en ese punto de anclaje de su vagina y el miembro viril del otro bípedo ahora lleno de cosquilleos en el esófago lo sé lo presiento más bien se me han hinchado los párpados y ahora parezco un camaleón vestido de princesa barbie que alguien rece por mí y mi salvación que dios no quiere conocerme

sábado 24 de octubre de 2009

Si la masa no cruje hoy como ayer, es que no es masa, o más bien, que no es la masa de ayer. Yo la escucho y noto esa diferencia de sintonías, como sé que tú también lo harás, y muchos otros perros que vagan por la selva desnudos y mordisqueándose la cola para sentir algo, ya sea un dolor físico que les recuerde que están ahí, y se sienten morir en el viento junto a otros perros llenos de sarna en el alma que se emborrachan de emociones enfermizas para recordarse que son. Me excita que me niegue la masa y pueda ladrar desde afuera y morder sus pulmones y que el jugo volátil y lleno de renuncias y anulaciones me llene las fauces y me manche los dientes de sustancia inútil. Pero a veces me detesto tanto que me acabo devorando a mí misma, en esa espiral en la que me arranco el rabo, y luego continúo por el resto del cuerpo hasta tragar mi propia cabeza, y entonces me satisfago desmenuzándome entre mis propios jugos gástricos, que ya hace tiempo que también están tragados por mis propios dientes, y así me descompongo en otro yo que se nutre de sí mismo. Siéntate en la silla también, porque nos estamos haciendo viejos, aunque andamos a cuatro patas porque el mundo es nuestro, cuando no es tuyo mío es, pero cuando no es mío tuyo es, pero nunca de ambos porque entonces no sería, o sería tan simple que no podría pertenecernos. Aunque hoy se demora en demasía la luna, eso es porque en cuanto aparezca se verá expuesta a tus rugidos y te teme y esconde su cara, aunque tú ya de antes te alimentas de sus vísceras, ya en tu mente has empezado a saciarte de toda la noche que comprimiste en la luna, o la pastilla circular con efectos somníferos sobre tu hambre desesperada. No te quedarás aquí, lo sé, porque realmente nunca estuviste.

jueves 22 de octubre de 2009

chocolate

te recreas en lo interno, lo único que hay realmente. la lagartija se abre entre tus piernas, porque ama la planta carnívora que hay en tu vagina, y quiere ser devorada y rumiada y engullida hasta alcanzar lo inimaginable y ahí metamorfosearse en melodía y fecundarte. pero eso es ya algo externo, entonces ya no es.

domingo 18 de octubre de 2009

Bailas desnuda en la cima de un árbol, y has llegado hasta ahí porque el humo de una shisha te ató a las muñecas y te fue arrastrando poco a poco hasta llegar en lo alto de donde querías tú estar (aunque acabaste en un árbol, y no era en un árbol donde en un principio querías estar; en un principio, sólo en un principio.) Y mientras escuchas a lo lejos como ladra una música que sale de un incienso sabor indú, te preguntas si lo que hay en tu boca ahora mismo es tu lengua, o la lengua de quien te dejaste atrás persiguiéndote con los ojos mientras huías de nadie. Estás rumiando un silencio que pronto desencadenará una guerra, aunque tú no serás parte de ella, sino que la verás fluir. Duele el labio inferior, y entre sus grietas florece un nuevo mundo, y tú estás aquí, en todo esto, y tú eres el mundo, que soy yo.

lunes 12 de octubre de 2009

American Beauty

"Sé que podría estar bastante enfadado por lo que me ha pasado, pero es difícil estar enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la viera toda a la vez y es demasiado. Mi corazón se llena como un globo que está a punto de estallar... y entonces recuerdo que tengo que relajarme y no intentar aferrarme a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no puedo dejar de sentir gratitud por cada simple momento de mi estúpida y pequeña vida... No tienes idea de lo que estoy hablando, pero no te preocupes, algún día lo sabrás."

jueves 8 de octubre de 2009

1. arráncate el corazón con unas tenazas
2. colócalo en una pared sujeto con una chicheta
3. úsalo como diana a donde tirar tus miserias
4. espérate a que se seque y se marchite como una flor
5. quítale la chincheta y pónlo en una caja
6. envuélvelo en papel de regalo y precíntalo con un lazo
7. envíaselo a algún imbécil o mejor tíralo al contenedor
8. si elegiste la primera opción, te compadezco porque estás sufriendo
9. si escogiste la segunda opción, confórmate con saber que es mejor que la primera
10. si aún no elegiste ninguna, te recomiendo que elijas la segunda, pues al fin y al cabo acabará en el mismo sitio, pero una cosa es que te arrojes tú al dolor y otra cosa es que te empuje otro al precipicio
11. si aún te queda algo de razón, es que a pesar de todo existes
12. si existes, ningún dolor puede ser tan grande como el hecho de existir que encierra en sí todos los demás dolores
13. entonces pide que te devuelvan el corazón, o invéntate uno nuevo
14. cuando te lo hayan devuelto, o cuando tengas uno nuevo, vuelve a repetir todo lo anterior
15. habrá un momento en que te canses de sufrir, y desearás que otros te sufran, y entonces, entonces, entonces.

miércoles 7 de octubre de 2009

about me.

si te encuentras constantemente así, resígnate a ser una caja musical, o una herramienta para arreglar autos, o piensa simplemente que careces de pensamientos, que el mundo te atropella como si fueras la cáscara de un plato y luego se resbala, y se cae aplastando con ímpetu tu frágil apariencia.

si te encuentras constantemente así, no te resignes a ser tan sólo tú. búscate en el buzón de un desconocido, y encuéntrate en forma de un papel en cuyos bordes un desconsiderado cartero limpió sus grasientos dedos de restos de café.

si te encuentras constantemente así, oh silvia, reserva una plaza en el futuro, y desde ahí machácate a ti misma ahí donde estés en el presente. te lo digo yo, que hablo con objetividad, aunque sea esa luz débil que salió disparada cuando descorriste las cortinas de tu inútil llanto.

si te encuentras constantemente así, bébete una fórmula incógnita, y espera a que el estómago te hierva de tanto tiempo que se acumuló en vano, más bien un tiempo muerto, como desvaído, como vaciado. invierte los pesares, y que se pudran en tu mente de telarañas sin que adviertas que en realidad, es tu mente quien extiende su ulceración en los pesares, y en todo lo demás que se le acerca.

o simplemente calla y ensordece, y haz como que nada ya existe.

sábado 3 de octubre de 2009

Con una terrible fuerza me arrastra mi yo enfermo hacia su interior para que me domine. Quiere que me adhiera a él por siempre, pero yo necesito emanciparme de ese otro yo mío indómito. Aunque sin ese yo salvaje, mi vida no puede llenarse de mi propia sustancia, pues ese yo me complementa a la vez que destruye mi lado humano como nada más. Pero, ¿para qué necesito ser siempre humana, para qué necesito siempre sentir el corazón palpitar como palpitan los corazones ajenos? Y en medio de esa dicotomía, creo haber encontrado una fisura por la cual poder escapar, al menos en aquéllos momentos en los cuales no puedo discernir entre mi yo humano y ese otro yo enfermo que llevo adentro en constante conflicto, y que, al fin y al cabo, forman por igual parte de mí. Entonces me doy cuenta de que la vida me conmueve de forma extraordinaria, y que sufrir de manera tan extrema me ayuda a soportar mejor esta demencial existencia, alargando día a día un suicidio que siento que a cada instante se consume. Y pienso que la muerte es esta vida que padezco, pero que es hermosa a pesar de todo, porque me hace ser en todo el esplendor, y que morir físicamente sería tan sólo una pueril vía de escape que me libraría de estos sufrimientos que en el fondo tan viva me hacen sentir.

miércoles 2 de septiembre de 2009

La muerte es una sustancia intrínseca a nosotros, una materia inherente que no se merece que la desvaloricen de tal manera. Cuando pienso en que mañana me levantaré como lo hice hoy, me avergüenzo de ser, pero el pudor se acrecenta más aún cuando me encuentro desnuda, repentinamente, delante de mi yo liberado, que se burla de mi patético estado de continuo letargo existencial. Otro día más, qué hermoso es septiembre al desplegarse como una hoja de ciprés bajo nuestros pies. Pero qué importa eso, si realmente el hoy es un instrumento para encadenarme más aún a esta prolongación que no tiene sentido alguno. Mientras estás leyendo esto, te estás consumiendo un poco más, y no quieres darte cuenta de ello. O, si lo haces, prefieres reprimir, por una vez más, ese deseo incontrolable de acabar contigo, como si eso fuera algo malo, y para nada lo es. El suicidio es catarsis, es la emancipación de tu yo del propio yo, nada más puro puede haber que autodestruirse para cerrar ese absurdo ciclo vital al que nos arrojan sin antes consultar. Pero siempre hay algo que te ata aquí. Las metas, el propósito de superarse a uno mismo, de ser mañana mucho más de lo que hoy eres. Pero, ¿cómo iba a saber yo todo esto? ¿Como pretendo yo entender todo esto? Lo diré porque yo estoy estancada, he alcanzado el estado de máximo aturdimiento mental. Estoy hibernando. Llevo hibernando años, desde que empecé a crecer porque el mundo me obligó a ello. Yo no quiero crecer y que el báculo de la frustración en unos años ayude a mis débiles piernas cubiertas de ruina a caminar. Seré una vieja ridícula rodeada de otros seres ridículos que entre dejar de ser y seguir siendo eligieron la segunda opción, que por cierto, ninguna compensatoria tendrá. Yo preferiría la primera opción, pero solo en este mismo momento, cuando al leer me juzgas y deseas que algún meteorito impacte contra mi cráneo y me haga desaparecer por siempre, pero yo sé que en realidad es por el cerval miedo que tienes a tu propio descontrol, sí, es el pánico a dejar de ser que nos lleva persiguiendo desde que salimos del útero de nuestra madre. Pero yo sé que es porque nos enseñan a ser, cuando en realidad, deberían enseñarnos a dejar de ser sin estímulo externo alguno, por iniciativa propia. Pero, ¡oh!, ¿qué digo? Hay que enseñar el suicidio como un modo de ser, como una opción de más, acabar con ese prejuicio que se tiene sobre ello. Venga, insúltame, adelante, sé lo que estás pensando sobre mí, pero no me importa. Sin embargo, no me negarás que alguna que otra noche, cuando te has metido en la cama, has pensado que tus sábanas son lenguas demoníacas que desearías que te estrangularan en ese instante, porque todas las ideas homicidas se agolparon de repente en tu cabeza, y te obturaron la visión real sobre tu ser. Pero desde luego que, al igual que yo, en esos momentos prefieres bajar las persianas oculares que te llevan, por una vez más, a seguir siendo entre los demás, junto a los demás. Siempre acabamos volviendo a agregar nuestro ente al grasiento nido que alberga al resto de la humanidad. Nunca nadie se atreve a hablar de como dejar de ser, pero físicamente, porque tantos no son y creen serlo por el mero hecho de sentir su corazón palpitar en el pecho, y desperdician el tiempo, sin saberlo. Pero bah, eso es lo de menos. El caso es que mis libros empiezan a podrirse y las paredes de mi habitación van menguando; he decidido ser médico y que mi vida sea menos miserable. He buscado algo externo a mí para ello, ay, he caído de esa altura tan grande a la que estaba, he disminuido mi superioridad, maldita sea, ya no soy tanto como lo fui antes. Me he quedado sin fuentes internas de satisfacción, y ahora tengo que encontrarlo en las demás cosas. Menudo disgusto. Pero ahora me marcho, el dentista me espera.

La vida me parece maravillosa mientras observo el gotelé que veo, tumbada en el sillón de cuero, con los dientes temblando de una inercia sofocante. El olor a medicinas me hace sentir bien, y me imagino cómo me vería a mí misma si yo fuera la dentista, y cómo me vería ella si ella fuera la paciente. Ya ha pasado una hora, y estoy volviendo a casa. Qué bonita la calle, qué feliz me siento. Qué bonitos los coches, qué feliz me siento. Qué bonitos los semáforos, qué feliz me siento. Y pensar que hace menos de dos horas me sentía tan, tan, tan mal. Soy yo, la desgraciada montaña rusa emocional. Escucho la banda sonora de American Beauty, que es la banda sonora de mi vida. Any other time cuando quisiera morirme, y Dead already cuando tengo ganas de correr(me) de alegría. Ahora, suena Dead already. Sí, reconozco que ante la música soy extremadamente elástica. Pero sólo ante la música, la maquinaria que maneja mis sentimientos como le da la gana. Bah.

viernes 28 de agosto de 2009

se ha descompuesto la manada que habitaba en mi mente desde hacía siglos,
y ahora esta es un pastizal para alimentar a buitres con la carne sobrada del yo.
la estancia en el punzante sarcófago que sepulta mi verdadero ser
acaba de empezar, y sé que aún no acaba.
quisiera morirme y resucitar en otras circunstancias menos fatales,
en brazos de esa tierra que una vez fue mía.
arrastro este cuerpo hacia la tumba que me espera,
donde se despliegan con impaciencia las plegarias,
los llantos y dolores que roen las mejillas.
que me entierren y yo vea mi propio entierro,
y el último pasaje de mi rostro yermo
antes de que el féretro me oculte por siempre de esta vida.
mi piel entera envuelta en sudarios
será la desembocadura de todos los tiempos míos,
y sobre ella cabalgarán los ángeles,
trotando con desdén sobre mis bestias corporales.
me veo en el recuerdo volviendo a existir,
mientras gusanos me consumen a oscuras.
ya nada siento, alrededor todo es vacío,
y aquí, dentro de mí, la nada.
mi epitafio será el dolor y el hastío,
y nunca nadie más me recordará.

martes 25 de agosto de 2009

hipomanía

de madrugada estuve en parís tomando un café con f. iba en bragas y con los pechos al descubierto, porque quería pasar completamente desapercibida. como lo conseguí, decidí premiarme con un disparo en la nuca y tras suicidarme empecé a sorber deprisa el café, pues se estaba enfriando, y además presentía que f se estaba sintiendo desplazado por mí. estábamos rodeados por unos señores que tenían los ojos pegados a la mesa, mirando unos mapas y planeando ir en busca de un tesoro en no sé qué isla del pacífico. tras escuchar aquéllo, f y yo nos miramos uno al otro, y él vislumbró en mí lo que quería escuchar de mí, y yo a mi vez vislumbré en él lo que quería escuchar de él. nos levantamos despacio y mientras f se colocó de pie delante de todos ellos, desnudando su vocabulario con excitante franqueza para distraerlos, yo robé los mapas disimuladamente, y una vez que los conseguí, guiñé un ojo a f en señal de que ya lo tenía todo. tras ello, f se calló, haciendo un ademán de despido, momento en el cual todas las palabras que antes había pronunciado volvieron a juntarse en una misma frase espesa que llenó toda la galería de hiedras que no dejaban ver nada. en ese momento de confusión, aprovechamos para salir de ahí, partiendo hacia nuestro destino en un cometa tricolor. llegamos en seguida, y tras buscar un poco y ver que no había tesoro alguno, nos llenamos de satisfacción e hicimos el amor ahí mismo rodeados de tanta nada que parecía llenarnos de todo. hicimos el amor una y otra vez, y luego nos entró sueño y decidimos volvernos a casa. ahí concretamos fecha y lugar donde nos volveríamos a ver, pero esta vez, le dije que en mi próxima cita iríamos a visitar la galaxia andrómeda, y ahí aprenderíamos a fabricar cola casera y cenar espaguetis en forma de lápices de colores que en la punta tuvieran todas las cosas que yo quiero que pasen por mi vida y que sé que se cumplirán, porque yo lo digo, porque yo lo quiero, porque estoy corriéndome pensando en que algún día alcanzaré todo aquéllo en lo que pienso que tarde o temprano acabará esparciéndose en mi interior. a veces mi mente alumbra por cesárea ideas opuestas a sí mismas, soy un dipolo que en ninguno de sus extremos terminales tiene nada en concreto. hoy soy lo contrario de ayer, y mañana seré lo contrario de hoy, o sea lo mismo que ayer, pero luego me daré cuenta de que tanto ayer como hoy y mañana descargan la misma telaraña metálica sobre mi tejido ganglionar. soy soy soy soy soy.

lunes 24 de agosto de 2009

de nuevo me he llenado las manos/
con la escarcha que han desprendido las mejillas estivales/
quiero rodear con ella la columna avasalladora de mi tristeza/
sofocarla en la quietud perpetua de su frío/
han vuelto a abrir los árboles sus troncos/
dejando escapar cascadas de tierra seca/
tengo en la carne toda desesperanza/
pero me falta en los labios el líquido que gotee sobre mi último instante/
no sé a dónde encontrar tanto coraje/
para aniquilarme en solo un sorbido/
quisiera emigrar junto a las aves/
que el vasto trigal se doblegue ante mí/
nadie lo sabe, pero yo una vez existí/
en ese segundo en que perecí en vida/
pero ahora encadenada a este tiempo/
soy la mortal con corazón de piedra/
ya nada soy, y quiero ser la nada/
la impaciencia se agota mientras espero un fin/
las puertas de esta cárcel aún no quieren cerrarse/
aunque yo siento que ya es demasiado tarde/
y esta niña que hay en mí/
quiera por siempre eternizarse/
mezclar su esencia con el viento/
y mecer la cuna en que descansa ya mi muerte/
creciendo lentamente, mamando de mi espera/
es tarde, es muy tarde/
pero el reloj no puede golpear/
esa postrera cuerda que apague mi aliento/
lejos queda lo que nunca pude ser/
y lejos quedará aquéllo que seré/
un mar de cenizas en un hormigón de azufre/
la máscara que nunca pudo hallar su faz/
el delirio que jamás desenrolló su abanico/
porque el miedo alumbró su piel de reptil herido/
que alguien me traiga el vaso colmado del elixir/
que al acariciar mi lengua me resucite/
haciéndome vivir aquéllo que siempre quise/
la muerte y la nada, todo mi yo enfermo.

domingo 23 de agosto de 2009

todo en blanco y negro/
si abres la puerta el lobo te comerá por dentro/
si miras la fotografía de la pared verás moverse en el pezón izquierdo de la mujer serpiente a eva retorciéndose/
y en la vulva verás a adán saliendo como una mariposa del fruto prohibido/
entonces el edén estará en ese mármol de cuerpo rígido/
temerás al lobo pero el lobo ya serás tú/
te temerás a ti y cruzarás la calle/
te acercarás al anfiteatro y verás sentada a la multitud/
cubierta con el polvo gris de la matriz volátil de la gran creadora/
te sentarás de cara a la gran pantalla/
aullarás como si nunca hubieras sido/
serás ella y él pero nunca todos ellos juntos/
y rugirá la bestia que hay en ti
cuando el cúmulo de nieve explotará entre tus surcos dactilares/
entonces tu grito envolverá la sala de proyecciones/
querrás huir, pero estarás inmóvil/
querrás ser libre y esclavizarte a ello/
querrás abandonar tu jaula de nácar y barro/
querrás correr desnudo por la estepa/
pero el cazador disparará tu costado/
y una fuente en tu espalda dibujará el círculo final/
que arrastrará a todos los demás/
-también a mí, la eva suicida-
hacia el desagüe insano de la gran espiral/
que en su adentro fermenta la gran locura.

sábado 22 de agosto de 2009

Llevamos deseando toda una eternidad
que lo inmortal cambie de rostro y se consuma.
Nosotros que esperamos que en cada sombra
podamos ver resurgir montañas,
nosotros que al despertar en la mañana,
soñamos con poblar los húmedos rencores,
llenarlos de vacíos, de versos y de angustia.
Nosotros que en esta vida de enmarañadas sendas,
hurgamos como bestias en busca de su savia,
metemos nuestro hocico en su tierra escarpada
en busca de los frutos que sacien nuestra insaciable hambre,
¿Qué será de nosotros, qué somos, qué seremos,
cuando al fin se invierta la clepsidra que nos azuza,
y empiece a discurrir hacia atrás el tiempo,
volviendo a traspasar aquéllo que ya fuimos?

viernes 21 de agosto de 2009

pero yo no necesito a nadie más que a mí/ pero yo no necesito nada más que mi propia nada/ para existir me basta el tacto de mis dedos sobre el cerebro positrónico coagulado en el compás beethoveniano/ ese es el único botón que me enciende y apaga cuando yo quiero/ a la misma vez que en el otro extremo del mundo/ el espectro albino de mi obscura consciencia está siendo lapidado, de uno a otro lado/ por la civilización incivilizada de mi otro yo, el monstruo siempre intacto que escarba en la tierra débil de mi personalidad/ soy la persona sin persona, o la personalidad sin ser/ soy el triángulo que en sus vértices sostiene la triada ciclópea: brontes, estéropes y arges/ los hijos sin madre que a mis pies ensalzan a la muerte divina posada en el altar de este averno/ la decisión es el vapor que se abalanza en mi lecho mortífero/ no quiero querer más a nadie/ no quiero querer nada más que mi nada/ quiero crecer a solas/ mientras en el otro extremo del mundo/ mi consciencia se achique lentamente.

miércoles 19 de agosto de 2009

Debí haberlo hecho, ahora lo pienso. Debí haberme subido a la mesa quitándome el vestido de mariposas llorando y maldiciendo mi ser por eso mismo, pero con tal de que mis rodillas hubieran mezclado su color pálido con la sugestión de tu mirada y tú hubieras sostenido en tus manos las dos desventuras circulares de mi pecho, me habría dado igual. Soy un caos emocional, ¿acaso alguien alguna vez querrá quererme de esta manera, tal como soy? Me habría encantado arañar como una pantera en celo ese fino tabique de aire que nos separaba y tenerte entre mis piernas durante cinco o más siglos. Te habría dejado que hicieras conmigo lo que hubieses querido, porque por una vez, yo había dejado de ser para mí para ser sólo para ti. Habría lamido a gemidos todas esas palabras que estabas sacando del diccionario de tu experiencia como algo automático, y en su lugar te habría obligado a ser lo que eres más allá de esa textura intocable de supuesto salvador mío. Te confieso que yo quería que me dijeras algo demencial, pero te ajustaste a ese deber de hacer lo que siempre se hace en estos casos, te arrastraste por la tabla aritmética de tus conocimientos para encajarme en una de tus definiciones de manual. ¿Por qué? Yo no quiero ser alguien más, yo quiero serlo todo para ti, y que tú lo seas todo para mí y para nadie más. No puedo concebirte ni tan siquiera como un amor platónico, sino como un deseo enfermizo que flanquea a orillas de mis fantasías que día a día van extendiendo sus límites a territorios absurdos, imposibles. No puedo aceptar que yo te haya edificado por encima de los demás mortales, y tú no hayas conseguido siquiera elevarme a alguien especial, que puedas recordar en cada momento. Aquélla última mañana había bebido demasiada esperanza y me dejé llevar por lo que me decías, por ese cambio en el que me hiciste creer que ahora sé que nunca jamás llegará. He fijado mi obsesión en la diana esférica de tus órbitas, y cada noche cuento las horas que quedan para volver a encontrarme contigo. La última despedida fue el fin, y sé que algún día querré hablarte de Dios, y se me vendrá a la mente tus palabras sobre Sartre, y luego fingiré haber hablado de Dios sólo para que tú me vuelvas a hablar de esas cosas, y como ese día, todo parezca insano y aterrador, y a la vez irrepetible, único. Nunca antes fui tanto como lo fui contigo, nunca antes mi esencia se había agrandado tanto hasta hacerse notar ante ojos ajenos a los míos.

Una vez que todo eso hubo pasado, la sala del área tres de tres dígitos que no recuerdo bien estaba escrita en la biblia demoníaca de mi delirio transitorio. Había demasiado que esculpir ahí, no tuve mucho tiempo porque pronto hube decapitado todas las salidas, y entonces, ¿acaso sabes qué quedó? Tan solo el laberinto inconexo de mi imaginación – estoy segura que la tuya estaba contraída en cualquier otro lugar menos en mis puntos erógenos, no como la mía, que no discernía entre la parte izquierda de tu tórax y la pastilla que había habido sobre mi lengua tan solo cuatro horas antes. Te quise una vez en la sala aquélla de tres dígitos, con ese verano que sorbía la frustración que sudaban mis manos. Y lloré ayer porque pensaba que era hoy, y lloré hoy porque pensé que era mañana, y lloraré mañana porque pensaré que yo ya no existo, si es que alguna vez existí para alguien más que para mí, si es que alguna vez existí incluso para mí.

(No existo/ enésima sinfonía/ en el siguiente compás puedes encontrar un botón que al pulsarlo active mi llanto en sol bemol)

lunes 17 de agosto de 2009

Ataque de pánico

De repente, la angustia invadió mis sesos. Subió un dromedario por la pared de mi garganta y empezó a cabalgar sobre mi lengua, y al llegar a mis labios, la burbuja enigmática que se había formado en mi mente se rompió, y mis dientes quisieron triturar toda esa impresión de no ser más que eso que yo anhelaba que dejara de ser. Entonces grité hacia mi interior, porque necesitaba descargar todo eso. El ascensor seguía subiendo, y alguien del espejo me estaba mirando. Tenía miedo, pero a la vez, me seducía la idea de estar junto a la apariencia reflejada en esa superficie pulida que me miraba con desdén, como si yo le perteneciera a ella, como si yo fuera su reflejo, y ella la sustancia confusa que me forma. El corazón latía muy deprisa, y sentí que cayó a mis pies como una bolsa residual de pánico sin sentido alguno. Di un pequeño golpe en la parte izquierda del espejo, con los nudillos de la mano, y me asusté, como reacción ante mi propia acción. Quería que todo eso acabara. Las paredes empapadas de ansiedad empezaban a hincharse como pequeñas esponjas a mi alrededor, y el terror llenaba mis bronquios como ácido. Llegué al cuarto piso y se abrió la puerta metálica. Salí, pero detrás no había sombra alguna. La apariencia del espejo tenía otra apariencia que pronto se difuminó sobre el suelo, y entonces me alivié sin su presencia. El pánico había desaparecido, pero pronto volvió, horas más tarde, subido a lomos de un dragón que bombeaba furia en mis pensamientos llenos de hollín y niebla. Un lexatin acarició mi esófago, y luego, todo se detuvo. La sangre se calmó en mis mejillas, y las puertas de la noche se cerraron del todo. Llegó el sueño, y soñé con algo que creo haber soñado hace tiempo. Ahora estoy aquí, y lo demás parece estar demasiado lejos, como si realmente nunca hubiera pasado.

jueves 6 de agosto de 2009

mi cabeza es un bombo recubierto de moaré con hormigas bañándose en su líquido cefálico. suena a guitarra acústica, pero sólo si la golpeas con la punta de tus pensamientos a las cinco de la tarde; el resto del tiempo, no suena a nada, o acaso a un hormiguero lleno de cáscaras de cacahuetes flotando en la gelatina espesa de mi mente tetrápoda. he tenido que quitar varias tejas de esa torre de babel que crecía de mi interior, porque temía que alcanzara el otro extremo de mi nadie. si no soy nadie, algo soy. si fuera alguien, sería menos que nada, así que prefiero no ser nada, antes que ser alguien más. yo no puedo dominar mis ideas, esas pequeñas idiotas con pseudópodos tan veloces que son capaces de correr más allá de mi control mental. mais tout va bien. hoy me figuraba al mundo como una gran suela de zapato que tenía por horma la palabra decadencia, y no sólo la palabra en sí, sino las vísceras de esa palabra, y el proceso de destripamiento previo. mastico un chicle púrpura ultra grande y hago una burbuja que al explotar deja salir un pez azul de plástico, y yo sé que ese pez es el pez que soñé anoche, pero nunca sabré qué es lo que hacía dentro de ese chicle púrpura. ahora tan sólo desearía ser un pequeño miriápodo dentro de un gran acuario lleno de ficciones. me fui a la mar. chao pues.

martes 4 de agosto de 2009

pastillas bicolores,
tacto a pasta arenosa.
pero la mente intacta,
y el estómago digiriendo el polvo.
¿cuándo empezará a hacer esto efecto?
ya no hay marcha atrás,
la sustancia vil del artefacto homicida
hará estallar su líquido ambarino
y este serpenteará por mi cráneo,
pero ya nada acontecerá,
y todo eso será inmutable
-ya está, ya es el fin,
estoy erosionada por dentro,
yo
ya
no
soy.

Al principio Dios creó el cielo y la tierra.

ahora que floto y ya nadie me siente,
ahora que floto y ya nada puedo sentir.


he visto mucho porno últimamente.
pero a mí me gusta ver porno últimamente.
porque no hay nada de pecado en ver porno
ni ahora,
ni últimamente.

Puedes comer de todos los árboles que hay en el jardín, exceptuando únicamente el árbol del conocimiento del bien y del mal. De él no deberás comer, porque el día que lo hagas quedarás sujeto a la muerte.

la mujer de pechos oscilantes
tiene protozoos en sus pezones vibrátiles,
redondeles de carne succionada
por la boca rosada
de un intruso lascivo,
y sin embargo indispensable
en la escena sexual.

Entonces Dios dijo: "Hágase la luz". Y la luz se hizo.

la vecina de enfrente del primero
sale cada día en sujetador
a colgar la ropa
con su enjundia rebosante
y canta día tras día
con esa voz de penco amarrado
con esa boca de escoba disecada
con esos brazos calcáreos
con esos dientes embotellados en vinagre
con esas orejas de alubias putrefactas
con esas piernas grisáceas y ventrudas
con esa nariz de col rizada
¡ya deja de cantar,
yegua maligna!
tu voz me ha hecho desquiciar,
el silencio es el arma que te hará resucitar.

ahora que floto y ya nadie me siente,
ahora que floto y ya nada puedo sentir.


Luego, con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre.

me duele la felicidad
y me alegra el dolor.
soy feliz llorando
y soy triste sonriendo.


ahora que floto y ya nadie me siente,
ahora que floto y ya nada puedo sentir.

la mujer con el florero en la cabeza
me da de libar de sus palmas doradas
el jugo afrodisíaco que probó maría
cuando parió a jesús tras copular con el invento.
y el señor de ahí sentado en frente
cuando se hubo corrido dentro de mí
su interior parecía una galería de angustias.
gritaba el sol derretido en su espalda
y se marchó con el júbilo clavado en sus amígdalas.
adiós, no nos veremos ya nunca, señor.
cuando se fue se llevó mi vestido
se lo llevó, se lo llevó,
envolvió con él la corona arbórea del desierto,
encrespó las olas del mar con sus volantes,
e hizo crecer dos cabezas a saturno.
el señor que se hubo corrido dentro de mí tiene la culpa,
el señor que cultiva en el desierto mi vestido.
-porque no entiendo
el símil de este concepto.
¿acaso hay algún símil en este concepto?
no pues, la discordancia me da de mamar.


Los dos, el hombre y la mujer, estaban desnudos, pero no sentían vergüenza.

ahora desde este puente del cual me tiré ayer
vuelvo a tirarme hoy,
y así mañana podré decir
"en este puente yo me tiré ayer, y antes de ayer,
y hoy me toca tirarme de nuevo"
así me veré realizada en esa trilogía
que lleva en sí
la rendición de mi persona.

En tu salvación espero, Yahveh.

ahora que floto y ya nadie me siente,
ahora que floto y ya nada puedo sentir.

hice el amor a la locura,
¿o la locura me hizo el amor a mí?
no, necia yo,
fue el dolor de existencia
que se agrandó como un bulto en mi útero
y fecundó el germen que conecta
mi día a día
a esa máquina llamada tiempo.
y me salió brotando la locura,
arañando las paredes vaginales
-se resistía a salirse fuera
de esa bolsa placentaria
que discurría por mi interior.

Los hijos de Jafet fueron Gómer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mésec y Tirás. Los hijos de Gómer fueron Asquenaz, Rifat y Togarmá. Los hijos de Javán fueron Elisá, Tarsis, los Quitím y los Rodaním. Estos fueron los hijos de Jafet, y a partir de ellos, se expandieron las naciones marítimas por sus respectivos territorios, cada una con su lengua, sus clanes y sus nacionalidades.

ahora que floto y ya nadie me siente,
ahora que floto y ya nada puedo sentir.

lunes 3 de agosto de 2009

Don Quijote está en el tejado, lo veo tumbada en mi cama, con la persiana levantada y las cortinas a un lado. Mide más de dos metros y tiene unos segmentos asimétricos formando el armazón de su cuerpo. En realidad, no puede ser él, es más bien un robot del que sobresalen unos cables que conectan con mi cabeza. Me absorbe cada pensamiento, pero yo quisiera encontrar una isla desértica en el océano enorme de mi cuerpo para enterrar ahí el baúl que encierra los pensamientos que están llenos de nada. No quiero que esa máquina de esqueleto férreo se vista por dentro de mi vacío y se llene el vacío de su caja torácica con mis pensamientos rebosados de nada. Es de noche, pero todo esto vuelve a ser como una noche que ya pasé hace unos meses, desde el mismo sitio, con el mismo cielo nublado, con la misma sensación de no pertenecer a esta vida, ni a otra. La oscuridad es el aliento tenebroso que me esconde del miedo que tengo a la irrealidad que sé que en cualquier momento irrumpirá desde el tejado aquél de cables, deslizándose delicadamente por la pendiente que me separa de ese arsenal de ficciones. Empieza, lo estoy sintiendo, tiemblo con la certeza de estar pensando mucho más que nunca, estoy imaginando todo lo que escribo, pero de repente me siento mejor que nunca; en estos ratos tan cortos que me brinda la mente, puedo extenderme como una lámina delgada sobre la fina capa de la fantasía que me llevará velozmente hacia donde más quiero, hasta alcanzar el polo opuesto de mi realidad. Un ejército acompaña a esa extraña máquina de dos metros, y sé que me salvará. Pero no sé de qué me salvará, solamente sé que lo hará. Lo hará, y qué más da por qué lo hará. Un ejército formado por soldados que conectan también con mi cabeza, atados como perros a los pies de la inmensa máquina erigida en el tejado. Me salvarán, oh, sí, me salvarán de eso que jamás sabré que es. Se acercan a mí sin moverse siquiera, como arcángeles que tienen en vez de bocas, garras de leones que raspan mis córneas. Y estas empiezan a sangrar arco iris que colorean la noche, y se vuelven mis ojos creadores de la nebulosa que ahora pinta el cielo. Todo se vuelve a mi vista un día cromático, y miro adentro, y encuentro el comienzo del fin, este que será el final de la no mía historia. No entiendo, quisiera que el dedo meñique del pie de aquel mastodonte fuera el interruptor que apague la luz de la noche que fue a convertirse en día por culpa de no sé quién, no sé qué, no sé quiénes, no sé.

sábado 1 de agosto de 2009

No consigo llenar este vacío crónico que hay dentro de mí. Soy como un colador metálico que filtra todo lo bueno que alguna vez ha podido caer entre sus cribas de herrumbrosa materia desgastada; sólo queda dentro de él los residuos de aquéllas cosas que no me satisfacen, que no me sacian. Necesito una bomba de esas que inflan neumáticos, llena de sorpresas, muchas sorpresas, que me hinche el corazón como un globo aerostático, tan grande que pueda llevar a Phileas Fog a dar la vuelta al mundo en ochenta segundos y se reescriba la historia con mi corazón como coprotagonista. Un corazón veloz, como un pensamiento en un cerebro lleno de termitas. Ni te imaginas lo que es tener una colonia de insectos en tu cerebro, hace cosquillas y es excitante, pero a la vez te hace pensar que estarías mejor en una sabana africana (suponiendo que África es el dedo índice de tu pie, y suponiendo que tu pie no es esa extremidad situada bajo tu pelvis, sino el árbol que hay plantado en medio de tus dolores, para que se alimenten de él las termitas de tu cerebro y te sientas afortunado de tener tal depuradores de penas). Agarro la guitarra, pero no puedo estar con ella entre mis manos más de cinco minutos; me invade una sensación de náusea interna. Mis órganos quieren salir de mi cuerpo, entonces me convierto en una especie de maniquí disecado expuesto en un museo londinense de aforo ilimitado. Me parece que no me gusta nada esto, los visitantes son todos unas terribles interrogaciones que me acosan, que me increpan, dicen que yo sin corazón ya no soy yo, y yo les digo que mi corazón ahora descansa entre las páginas de un libro que nunca se llegó a escribir. Entonces se van y regresan a mí los órganos. Oscurece y me vuelvo a sentir vacía. Pero al menos, por unos instantes, me sentí extremadamente bien.

viernes 31 de julio de 2009


no tienes ni idea de quien eres.

alice, espérame por favor, quisiera que nos fuéramos juntas, pero si tú te vas sin mí, es como si no te hubieras ido, y si yo me quedo sin ti, es como si no me hubiera quedado. no puedo estar sin ti, porque me necesito, y tú no puedes estar sin mí, porque te necesitas.

no tengo ni idea de quien soy.

vayámonos juntas, cógeme de la mano, el bosque se abre delante nuestra y no sé qué puede haber ahí. temo que las ramas de los árboles se incrusten en nuestro pelo y construyan un puente entre nuestras melenas que comunique mis ideas con las tuyas: se enredarán nuestras ideas, escindidas en infinitos ríos arteriales que nos llenará el cuerpo de pensamientos borrosos, unos tuyos, pequeña alice, otros de mi consciencia pálida y frágil. huirán las ideas como torrentes que desembocarán en alguna nada, jamás sabremos hacia dónde. los cuervos nocturnos se ramifican en nuestra cabellera como frutos purulentos de nuestro juicio final. dios nunca estará presente, cayó en el precipicio del olvido. el delirio está al acecho, en cualquier momento nos podemos fundir la una en la otra, yo en ti que eres yo y tú en mí que soy tú. abandóname de repente. llévate también tu sombra. yo quiero dejarte por siempre, quiero ser sin ti, alice, desvarío mío. hay una puerta en la corteza de aquél árbol, entremos ahí alice, aunque nada sepamos, pero no importa. el riesgo es la corriente que baña nuestras cabezas aletargadas, vagones esféricos guiados por la misma locomotora cáustica: la piedra angular que esculpe los valles deformes de la nuestra o sea mía percepción.

mi realidad es en tu cabeza tu ficción.

mi ficción es en tu cabeza tu realidad.

alice, mi espiral interna, sal trotando con tus feroces pánicos. tú eres la furia innata que no logro disipar. eres en mí una pequeña fisura, una grieta que deja salir los monstruos que voy pariendo mientras me invade el descontrol. me fecundan los dolores, copulo con el vacío inmundo que hay dentro de mí y entonces aparecen esas bestias, esos dolores que me roen desde el interior. vete, alice, vete, mi yo dolido.

aún hueles a óleo, alice, ¿cómo has logrado salir de tu cuadro? maldita seas, te había encerrado en ese museo de la autoestima mutilada, pero saliste de ahí. te había disfrazado de pintura, te había convertido en el relieve enfermizo que llenaba mis miserias. ¿quién te sacó con su pincel maldito? fue mi desesperación, mi hastío de soledad. pero alice, me has hecho enfadar, sepultaste mi paciencia en sus pozos sin fondo, ahora no me queda más remedios que ser tú, alice, mi yo delirante, para acabar contigo.

habla la rabia que hay en mí, una máquina de escribir que tiene por letras tus huesos ya casi esfumados. soy alice, la tumba en la que intentaste enterrar tus fracasos, pero ahora estoy aquí, no pudiste refugiarte entre mis lápidas construidas con tus frustraciones. soy la que toca tus huesos querida, tipografía mía inútil, máquina mía de escribir que sólo engendra mediocridad. alice no está muerta, pero tú sí por ahora, lo cual significa que contigo lo mediocre murió, me desprendí de ese lastre, y ahora soy yo en todo mi esplendor. la inspiración es mi razón de ser. ahora el devenir queda reducido a esa dimensión demencial, a esa realidad sin proporción alguna donde la geometría que me compone es caos y locura. ahora, la tibia envoltura placentaria que protege mi esa otra realidad embrionaria que acabo de crear, quedará reducida a una áspera piel que recubrirá la enorme criatura enferma que me rodea como una burbuja devoradora. por eso, tú te quedarás en ese árbol del bosque sola y nadie más sabrá de ti. y cerraré bien la puerta para que no vuelvas a aparecer por aquí, y así, mi realidad ya será una constante explosión espontánea de ese dolor agresivo que a cada instante se alimenta de mí.

pero ese dolor me hace escribir

y estaré sin ti, pero no te necesitaré
y estarás sin mi, pero me necesitarás

miércoles 29 de julio de 2009

Desde la primera vez que nos encontramos, me sigue manteniendo despierta la ilusión de pensar que en el instante menos esperado, la aventura invadirá mis días, y entonces nada volverá a ser como antes. Tenías toda la razón, el cambio está dentro de mí, pero aún me cuesta verlo. Soy una hélice anímica, en cualquier momento puedo convertirme en una vorágine capaz de transformar en cataclismo cualquier paisaje que se me ponga por delante. No puedo amansar a esta bestia indomable que tengo dentro de mí, esa tristeza criminal se escapa a mi control y me anega el cráneo, envolviéndome de un yo que sé que no es mío, pero tampoco de otros. Otras veces me desborda una emoción que creo inhumana, hasta tal punto de sentirme compuesta por un mosaico de alegrías descomunales, y estallo en una metáfora apoteósica que hace que mis pulmones inhalen el universo entero, contigo entre sus pleuras desérticas, hasta alcanzar el clímax de mi febril existencia. Pero sea como sea, a cada rato la ánfora de mi interior vierte sobre mí todo su contenido, derrama mi sustancia sobre mi propia sustancia, esa otra sustancia que está en el exterior, pero formando a la vez parte de mí, levantando teja por teja el antagonismo que me representa: el leviatán, y la más pura inocencia, todos en un mismo ser. Me he acostumbrado a esta infame rutina que ha envenenado mis huesos, y ahora me cuesta desligarme de sus obstinadas ataduras, porque supongo que soy demasiado débil para ello. Pero es que también soy demasiado débil para seguir ahí, entre sus hirientes cadenas. Te confieso que nunca te conté ni la mitad de lo que me está pasando, tuve miedo de que no me creyeras, o de que acabaras detestándome por no ser como los demás, o por ser quizá demasiado imbécil al dejar mi intimidad abierta de par en par, al alcance de cualquier desconocido que pudiera utilizarla para hacer papiroflexia malintencionada con ella. Ya sabes, cuando otro es más miserable que tú, tú dejas de serlo tanto, o, al menos, eso es lo que crees. Por eso, supongo, el mundo necesita exprimir las miserias ajenas, para sentirse más vivo, menos ruin. Pero si es por ti, ya no me importa, sé que tú no serías capaz de convertir mis penas en un brebaje que de más fuerza a tu soberbia, porque tú eres diferente, tú no eres como ellos, y ninguno de ellos podría asemejarse jamás a ti. Tú nunca sabrás que me has construido sin pedir nada a cambio, ni te imaginas las veces que te recuerdo como en un sueño del que me sacaron a la fuerza, sin yo querer despertarme, para no separarme de ti. Soy detestable. Catastrófica. Soy lo más imperfecto que puedas hallar, soy la perfecta encarnación de lo irrisorio, de lo inútil, de lo defectuoso. Pero sin embargo, soy capaz de amar con el ímpetu del universo entero. Soy capaz de amar como si la vida misma se limitara exclusivamente a ese acto tan destructivo y a la vez vital del amor, soy capaz de amar por encima de todas las demás cosas, pero únicamente si me dejan. Soy un enigma completo, tanto para los demás como para mí misma. Y yo te quiero, porque solamente tú fuiste capaz de mirarme a los ojos durante todo el tiempo que me tuviste delante. Solo tú, y nadie más que tú.

martes 28 de julio de 2009

Desrealización.

Es tan tarde, que siento que debería estar soñando hace más de una hora. Tengo insomnio, no puedo dormir, porque no me lo propongo. La pared humectante de mi cuarto rezuma escenarios ciclópeos sobre los cuales mis pensamientos representan sus estúpidas obras teatrales plagadas de ficciones que creen volverse reales al tacto férreo del delirio. Las esquinas de la habitación tienen dientes elásticos, en realidad son pequeñas fisuras en la vagina rugosa del gotelé. Desde aquí la calle se percibe como un rodillo que hace cosquillas a la humanidad, y la humanidad parece un coloquio de letras lascivas que se aparean para formar palabras obscenas. Es de noche, y los hombres parpadean como flashes sin saber exactamente por qué tiene que ser justo de esa manera tan absurda. Hombres con la piel de elefantes que brillan como medusas y que desconocen incluso lo que son. Abro un periódico, y sin sorprenderme ya, saltan unos pequeños cuervos de papel impulsados desde abajo con un muelle. Es lo de siempre, las noticias se cansan ya de oler a tinta, entonces las letras escritas en las páginas amarillentas deciden cambiarse de casa, y saltan, en forma de cuervos, hacia esas esquinas de dientes elásticos que en realidad segregan flujos vaginales. Se van allá, en busca de un nuevo hogar donde poder expandir sus alas con olor a tinta recién impresa. Y todo eso porque ya nada quiere estar encerrado en un periódico lleno de un dolor que se repite en los distintos titulares, que vienen a decir lo mismo: el mundo apesta, y ya nada puede cambiar. Todo es una basura, y ya el alfabeto se ha cansado de recordarlo.

Despersonalización.

El cuerpo que me pertenece me es ajeno a la consciencia. Peor aún, mi consciencia es ajena a todo cuanto pueda existir. Es el vacío más puro, la más bella constelación de oquedades donde ya nada se puede esperar. La gata se sienta a mi lado, está aquí, tumbada sobre el escritorio, como una musa esculpida en el romanticismo. Maúlla y me recuerda a que es verano. Mis rodillas son otras rodillas que alguna vez fueron mías. Alguna vez, esa otra vez, cuando pensaba que no eran mías. Quiero algo tangible, y es que el amor para mí es una ridícula quimera. Quiero desenamorarme con todas mis fuerzas, pero jamás podré hacerlo si no me enamoro antes. Bostezo y me doy cuenta de que me acabo de despertar. O sea todo lo escrito antes fue una cosa que escribí mientras dormía. Nada real, pero tampoco ficticio.

domingo 26 de julio de 2009

es un suicidio lírico, pero nada práctico. hago una dicotomía entre este yo y el otro, pero ambas partes me pertenecen a mí: una incisión quirúrgica me divide en dos y luego una misma cosa vuelve a unir las dos mitades. toda incisión quirúrgica es en realidad mi ciclotimia. ahora estoy demasiado bien, ahora estoy demasiado mal. ya es inminente, este hemisferio totalmente opuesto a ese otro que luego me compondrá ahora viene a maniobrar mis sentidos, pero luego ese otro hemisferio totalmente opuesto dilatará la musculatura del pesar dejando como cicatriz un éxtasis inexplicable. soy la marioneta de mis emociones, cohetes que se alejan de mi órbita racional en cuanto me dejo arrastrar por la inercia de la imaginación. quiero saltar ese muro de realidad tan denso y lleno de hiedras. abro la ventana y el edificio que hay delante parece una tarántula rectangular que por dentro tiene unos pequeños hombres hechos de piezas lego multicolores. todos parecen venir de otra dimensión y entrelazan sus bostezos plásticos para dirigirse a un mismo sueño, construido, también, con piezas lego multicolores. la noche es una polilla que tiene cientos de caras que cambian conforme van avanzando las horas, como unos cromos de pegatina fosforescente. jesucristo ha caído del cielo disfrazado de farola fundida y dios parece ahora la píldora infalible para embarcarse hacia lo utópico. pero yo prefiero usar como medio de transporte hacia lo utópico las conexiones neuronales que flotan en mi desconocida materia cefálica, la verdadera diosa de mi inmortalidad. esta ciudad es una convulsión descompasada de la gran orbe enferma. quiero dormirme ya, es que me siento demasiado feliz, y no sé cuándo volverá a maniobrarme ese otro hemisferio tan opuesto a este. quiero mejor prevenirlo todo. sí, debo hacerlo.

sábado 25 de julio de 2009

Dolor febril,
maquinaria incesante de molerme deprisa,
deprisa,
deprisa.

Vuelve una y otra vez,
sin ser llamada,
esta terrible náusea,
el fin de este instante
trepando por mis nudillos
como arañas sobre paredes desteñidas.

Pero más allá
siento que hay algo,
el horizonte fecunda estas palabras
que en la mañana tejen en mis pestañas
una muerte dispuesta a acogerme en sus brazos.

Dolor febril,
maquinaria incesante de molerme deprisa,
deprisa,
deprisa.

martes 21 de julio de 2009

I.


La luna es la primera cuerda del violonchelo,
el arco titánico de tu espalda.
Cargando con la noche en los hombros,
el dulce cristal de la inercia
nos lleva a un estado de sopor.

No quisiera despertarme nunca,
aunque aún no yazco en el sueño,
pero siento el cuerpo como un pétalo mecido
por el viento que soplan los juncos
dormidos sobre la palma de tus manos.

Allá a lo lejos Eros cabalga sobre una bestia salvaje
mientras caen los últimos destellos.
La música que tañe tu espalda,
y mi verso como una oda al olvido
escancian nuestros labios de veneno.

lunes 20 de julio de 2009

He descifrado la lengua enmarañada de las noches del cielo, la lengua olvidada de la historia, he descifrado la lengua de los intrusos que había en mi cuerpo buscando aquéllas tumbas en las que encerré toda la ira, pero aún no he podido descifrar el código de mi propio lenguaje, aún no sé qué se esconde en mi mente, detrás de esa bandera abrasadora de la apariencia, qué se puede escuchar más allá de la fina cortina de la idea, qué hay en el interior de mis palabras que parecen manchas embebidas de viento. Imagino la imagen imposible, la fijo en la posibilidad, yo seré la imaginación del otro, y ese otro será mi imaginación, y yo seré una de las miles de sincronías extrañas del movimiento craneal ajeno. Entonces crecen unas ramas de este tronco que es mi cuerpo. Ramas que beben del jardín del desvarío. El insomnio me pide de mamar, me pide alguna substancia de mí para consumar su engranaje. Con estas trenzas que caen sobre mis hombros como serpientes de cascabel, al aire va urdiendo el autobús que con sus extremidades nos llevará hacia el vertiginoso desatino, allá un torbellino de sombras nos espera para guiarnos hacia los límites de los abismos: lo veo, lo estoy viendo, siempre lo vi venir. Pero la máquina que germina lo inacabable está mucho más abajo de todo lo visible, y la fragmentación comienza en ese punto. Podría lidiar con la muerte, saldría victoriosa en este momento: la fe en toda esta vida es demasiado grande para que la devore cualquier final. Mucho más abajo, también lo inimaginable. Aún no llueve, aún no puedo conocer ese lenguaje mío.

domingo 19 de julio de 2009

bad times

y qué más da no importa qué soy sino el último de los tres puntos suspensivos el más inútil y desconocido bella sería yo si hubiera nacido como tal quisiera tener otro cerebro mejor que este cúmulo adiposo de neuronas polimerosas oh qué hermoso es el tacto cuando al tocar el cielo me quemo la punta de los dedos luego miro los pies y los hiela el infierno a veces me pregunto qué sería si yo no hubiera nacido un veintisiete de enero de mil novecientos noventa a esa hora ahora sería otra persona si hubiera nacido un treinta y siete de febrero de dos mil quinientos treinta y cuatro entonces qué sé yo mira lo que engendra el domingo pequeños embriones de plastilina parecidos a sueños polimorfos que cuelgan de mi pared como lámparas de gérmenes patológicos que hacen que aumente la fiebre por alcanzar la máxima altitud vital ojalá nadie hubiera inventado tal humanidad diluyéndose con tanto ímpetu en la orina de sus tejidos hace cuatro décadas tocaron la luna y dentro de cuarenta años serán cuarenta años desde que yo toqué la luna cuarenta años después de que la alcanzaran aquéllos hace cuatro décadas entonces será ahora cuarenta años después de que la alcanzaran llegaré ahí tocaré sus cráteres de canales venecianos y sus mejillas barrocas de teatros nunca concurridos llegaré con una nave espacial con macarrones y espaguetis pegados con super glue y decorada con ceras de colores como cuando era pequeña en la guardería los niños todos hacíamos muchos dibujos y teníamos también peceras con peces naranjas llamados xifos minúsculos aviones de escamas ambarinas y qué más da no importa qué soy sino el punto final que no querré poner cuando esto acabe porque no hará falta ahí estaré yo no hará falta porque yo seré ese punto final

sábado 18 de julio de 2009

"En vez de recomendarles limpieza a los pobres, hemos de aconsejarles lo contrario, haremos más estrechas las calles, meteremos más gente en las casas y trataremos de provocar la reaparición de alguna epidemia."

Thomas Robert Malthus - Ensayo sobre el principio de la población.

viernes 17 de julio de 2009

El corazón, qué inútil bomba de dolores. A veces desearía no ser de esta manera, todo comienza aquí, la angustia está en mi mente, y luego, lo demás no es nada: simples bifurcaciones insulsas que carecen de cualquier sentido, que no consiguen llenarme, por mucho que lo intente. Nada llena, nada es en su esencia cuando me toca, todo se convierte en una horrible imagen de calcomanías deformadas donde las cosas de afuera se desdoblan en mi interior de manera monstruosa. ¿Y por qué tengo yo que asistir a semejante espectáculo? Es atroz la impotencia, no quiero formar parte de mi devenir. Pero sí que hay algo terriblemente bello, este dolor no es como lo demás, este dolor es tan perfecto, porque consigue llenarme todo el ser. Todo dolor es vital para que mi órbita existencial pueda seguir girando con algo en sus adentros, y no despojada de cualquier sentir, con esa insipidez tan propia de los humanos. Soy algo inmortal cuando afirmo esto, pero llevo un rato muerta y no me importa experimentar ese otro placer macabro de alargar el fin hacia el infinito. Los días son absurdos, es este tiempo como una noria con clavos en su superficie que con cada giro va arrancando un jirón más de mi sustancia, y sé que llegará el día en que sólo quede un cilindro con la médula impregnada de vacíos como único testigo de mi vida. ¿Y qué pasará entonces? La noria se detendrá, sus ruedas acabarán por roer ese hueso, y luego todo desaparecerá, como si nunca nada hubiera existido. Entonces, si todo será como si nunca hubiera sido, ¿para qué ha de ser antes, cuando puede no ser desde un principio? ¿Por qué he de ser no siendo nada cuando podría no ser nada siéndolo todo?

jueves 16 de julio de 2009

el sol es un hermoso espantapájaros circular. la ciclotimia es un abismo grande en mi cabeza y va royendo esa materia intrínseca que yo no puedo comprender aún, pero sé que está ahí por encima de todo lo demás. tengo unas ganas incontrolables de llorar. pero si ahora me pusiera a llorar, sé que lloraría letras, cocodrilos, montañas, ríos, nubes, inviernos, pero no lágrimas, y todo eso resultaría demasiado ficticio, nadie me creería y todos pensarían que están viviendo un cuento o un mal sueño, y ay, me duele tanto cuando al llorar parezca que no lloro nada, pero nadie sabe que todas las cosas que están ahí brillando como pequeños vidrios congelados en el débil esqueleto de la simplicidad y que hace unos minutos no estaban realmente han salido de mis ojos, son esa clase de tristezas que cansadas de enmascararse siempre en ese disfraz ridículo y viscoso, prefieren el tacto de otras cosas que no recuerden tanto a esa miserable sensación de soledad. pues cuando no puedo aguantar el llanto y no estoy sólo conmigo misma, no dejo de llorar, disimuladamente, cualquier cosa que no sean esas estúpidas lágrimas llamativas, así nadie puede saber que ese árbol que hay ahora levantado acaba de ser llorado por mí. yo quiero pintar el cielo con una laca de uñas, que queden los días de jueves como peces amarillos sobre un fondo celeste persiguiendo otros peces un tanto más pequeños, otros caminos, otras composturas que no sean mías. quiero que me lleve usted en bicicleta, señor, que tanto le echo de menos, yo quisiera otro planeta lleno de mariposas para nosotros durante un tiempo, con semáforos de mariposas, lunas de mariposas, edificios de mariposas, calles de mariposas, heladerías de mariposas, para que así yo pueda acordarme de nuestra estancia fugaz por siempre cuando vea en el campo un trozo de esa belleza gélida que me regalaría usted si todo este supuesto fuera así, si los días no fueran fantasmas cargados de nada, si yo no estuviera tan lejos, si usted no estuviera tan lejos como siempre lo estuvo, incluso cuando nos hallábamos a unos centímetros el uno del otro, si nadie estuviera tan lejos aún estando tan cerca de los demás. al final no he podido dejar de llorar porque no he podido llorar como se llora siempre.

miércoles 15 de julio de 2009

el egoísmo es el arma de destrucción más letal que tiene el hombre. lo pensaba hoy, mientras iba caminando y me encontré una manada de hormigas que arrastraban cáscaras de pipa, y sentí tanta envidia de ellas, que deseé ser una más. entonces encontré una varita mágica que colgaba de un árbol, y me convertí en hormiga y me parecía ver la humanidad insultantemente grande desde allá abajo, pero a la vez diminuta, como un globo ocular con las venas hinchadas de herrumbre. me dió lástima, pero al mismo tiempo amaba esa humanidad tan miserable, entonces pensé que el egoísmo es lo que nos contamina los corazones haciéndolos parercer más bien calabazas llenas de orugas muertas. por eso quise quedarme para siempre en forma de hormiga, pero luego escuché un chasquido y me sobresalté al tropezar contra un peldaño. mis pies eran mis pies, ya volvía a ser yo nuevamente, por desgracia. llegó el autobús, y la misma escena de siempre volvía a dilatarse detrás de la ventana minutos después. hileras de vehículos enfermos escupiendo esa repugnante sangre por sus esófagos plúmbeos. coches casi vacíos, ay, maldita sea, no entiendo qué tanto les cuesta coger el bendito autobús, prefieren esa especie de privacidad absurda, ese deleite de sentir el voluptuoso contacto entre sus nalgas y el asiento tapizado de pura rutina. no, no quieren utilizar el autobús. tantos todoterreno en los que sólo va una persona y así en la carretera yo ya no veo simples masas de acero con cuatro ruedas, sino cientos de masas de acero con cuatro ruedas conducidas por unos egoístas a los que les importa una reverenda mierda el calentamiento global. por eso yo quisiera que toda la humanidad fuera una manada de hormigas. tan bellos insectos jamás podrían albergar fusiles tan mortales en sus cajas torácicas. me refiero al egoísmo.

martes 14 de julio de 2009

yo soy la idea rutilante que hay en tu pecho, mírala brillar y siéntela porque ahora será esta quien te domine, seré yo quien te domine, idea y yo seremos una y tú serás quien nos albergue en su cabeza, ese nido de ruidos inextricables donde se juntarán nuestras esencias como caminos terrosos que mezclan sus meandros. idea y yo seremos una, yo seré la idea y la idea será el resplandor que hay en mi interior y caerá despacio para que tú la guardes en tu sien. y entonces por favor piénsame y abre los poros de tu deseo lleno de mí y déjalo escapar, déjame escapar por tu pensamiento que seré yo la idea y me deslizaré bajo tu cuerpo y yaceré bajo tu vientre y entre tus piernas, sobre un nicho lleno de aire que nos elevará por encima del cénit. y entonces los dos seremos idea, tú una idea llena de mí y yo una idea llena de ti, y buscaremos alguna mente etérea que nos mezcle en su materia y nos enrede en una misma idea eterna en donde podamos conjugar nuestro erotismo.

lunes 13 de julio de 2009

segundo movimiento

esta mi cabeza es una peonza que tiene el centro gravitatorio en la cúspide del delirio.
no entiendo quién orquesta mis ideas cuando no soy yo aunque sé que no puede ser nadie si no soy yo, pero en este momento siento que las dirige beethoven mientras oigo molto vivace lo único perfecto en este mundo, lo más dulce que mis tímpanos jamás palparon, es una belleza mórbida que me seduce y me transporta al edén que nunca nadie podrá conocer.
es la vida comprimida en una sinfonía, la divinidad como un eco de marea, el apogeo sensorial, la culminación de todos mis espasmos. no me importaría morir en cuanto acabe, pues ya habría alcanzado todo el esplendor, tan vehementemente, al escucharla.

ya se disipa la melodía, y el mundo imperfecto parece nada a su lado.
yo siento que me abandonan las erosiones de mi mente y entonces las circunvoluciones defectuosas de la noche las reemplazan.

ya la oscuridad es este fango que vierte sobre nuestro lecho la inquietud del sueño.
bostezo y enfermo de vida, benditas sean las estaciones que se han congelado en mis pulmones como estalactitas de recuerdo.
te espero oh pérfida sombra mía que tú también seas otra cosa y que te quedes sin tu sombra para tenerme a mí como tu sombra, las dos sombras recíprocas que nos arropemos la una a la otra.
mañana en cuanto amanezca se disiparán los miedos envueltos por el rocío del alba.
nunca sabré si me podré encontrar algo más allá de esto: entonces pienso en la muerte, y se me hace algo pasajero, y la vida es algo demasiado eterno porque la siento y por sentir ya soy eterna. aunque en realidad, lo eterno es la muerte, y nada es esta vida.

y el instante este es la flor de mi alma:

motor neurológico,
fragmento narcótico,
color soporífero.

y esta flor es la luz de las entrañas ruidosas del atardecer, que ya se apaga, lentamente.

oh bendita sinfonía que vuelves de nuevo a mí llévame contigo hacia tu paraíso y conviérteme en uno de tus celestiales cauces, tú que eres pureza en mis oídos y fuente de perennidad en mi boca, eternízate en mí por siempre, y nunca más vuelvas a dejarme.

domingo 12 de julio de 2009

la alegría tiene muchas caras, pero hoy es ebria y multicolor cual arco iris enganchado al cielo con un imperdible. es muy posible que este enjambre de pensamientos a punto de estallar acabe rompiéndose y adornando el telar que las arañas del verano tejieron en mi pecho. tal vez por todo eso me despida diciendo hola, para contrarrestar mi bienvenida, y quizás como consecuencia de esto y lo otro, el día se borre a sí mismo con el pincel del olvido antes de que llegue la noche, y entonces vivamos en un intermedio entre día y noche, y se nos sequen todas las penas colgadas en anzuelos al calor de la hoguera de nuestros años, y quizás, como consecuencia de todas las demás consecuencias que tienen que ser a su vez consecuencias de otras cosas, la alegría deje de tener tantas caras, y adopte una única apariencia, la del día a día, y nos acompañe siempre, hasta el final de nuestra existencia.

vaya, las ancas del reloj galopan deprisa y eso significa que me tengo que ir para abrir las maletas de esas otras cosas que me esperan ansiosas. es un reloj anfibio y yo tengo más velocidad que todos juntos. pero en la esquina de mi calle se reúnen cada domingo, y yo los observo con unos prismáticos, y los veo planear sus tareas para la semana venidera, y escucho cómo conspiran contra la humanidad, buscando un plan para acelerarnos día a día más y más, yendo cada vez más deprisa. pero ya no me importa. malditos relojes, habría que desterrarlos del planeta tierra.

sábado 11 de julio de 2009

me da mucha rabia la pasividad de las personas. no logro entender cómo pueden dejarse pisotear de esa manera, me refiero a las dictaduras de nuestros tiempos. cómo es posible que la gente de corea del norte permita que su gobierno se gaste todo el dinero en aumentar su defensa militar, cuando la población se muere de hambre. no lo comprendo, yo no podría permitirlo, es que pienso que nuestra vida es sólo nuestra y nadie, absolutamente nadie tiene ningún derecho a limitarla, o manejarla a su antojo como si fuéramos unos maniquís despojados de toda autonomía individual. la naturaleza humana es repugnante, somos un saco de avaricia y odio dispuestos a acabar con todo lo que no sea como nosotros con tal de seguir aumentando nuestro poder, y me cuesta tanto comprender esa indiferencia de las personas, en especial del mundo desarrollado, que, como no padece todo eso, tampoco lo compadece... la política del miedo, de la represión. ese instrumento de sumisión que desde siempre ha usado el hombre para dominar al más débil, cuando no se da cuenta de que el verdadero débil es él, que todos esos pobres esclavos que carecen de los más básicos derechos, si se unieran podrían acabar con toda ese imperio de la maldad en un abrir y cerrar los ojos...pero lo peor es que los que no se dan cuenta de eso son ellos mismos. la masa no lo sabe, es un simple vacío que no tiene ningún valor, una pasta almidonada hueca por dentro que se rellena con cualquier sustancia tóxica procedente de la materia fecal que forma el cerebro de esos dictadores, esos máximos representantes de la vileza humana. no tener el derecho a pensar, me parece una barbaridad, la mayor atrocidad de nuestros tiempos, no dejar que la gente piense, que se exprese, que forme parte de su historia, que intervenga en el paso del tiempo. ¿cómo es posible, que una persona elija qué hacer con la vida de miles de personas? ¿qué derecho tiene? ninguno. pero para mí, la culpa de eso, no es de esos malditos autócratas, que a mi parecer ya no pueden considerarse como seres, ya no se pueden siquiera juzgar, porque tienen totalmente distorsionado el sentido del bien y del mal, y nunca considerarán como crimen esa opresión que continuamente ejercen sobre los demás. la culpa es del pueblo. todos asisten con indiferencia, o si acaso son conscientes de ello, no hacen nada para cambiarlo, viviendo en esa impasibilidad que día a día va minando cualquier posibilidad de terminar con esa brutal tiranía que acorta la libertad de ser uno mismo, de realizarse como ente inalienable, como ser único, como persona. y es que la rebelión es el único camino hacia el cambio.

viernes 10 de julio de 2009


Eeem...ejem...¡Viva la manipulación periodística! ¡Viva el fascismo! Deseo con todo mi corazón la hegemonía de la derecha...no, no, la extrema derecha mejor.

ASESINO


Hola, soy torero y como todos sabréis me dedico a torturar a un pobre animal hasta que se muere. A mí me mola mucho clavarle ahí las espadas, qué queréis que os diga, la simple idea de imaginarme ahí toda esa sangre encharcando sus pulmones me hace sentir más hombre, me hace sentir más superior. Porque al fin y al cabo, es un animal que no sufre nada, o si sufre, bah, qué más me da, es un animal inferior a mi condición, y yo cobro un montón porque la gente paga lo que sea con tal de verme asesinar, encima me aplauden y vitorean, y me consideran un artista, un héroe, jeje. Todos sabréis que al toro lo tratan mal en su vida, por mí mejor, así facilitan mi trabajo al debilitarlo, drogándolo y lastimándolo de antes, pero ya vuelvo a decirlo, por mí mejor...¡Encima me llaman valiente! Si es que...¡Vaya que si es valentía! La situación es la siguiente: un toro que no tiene nada, que está totalmente desprotegido, está por ahí correteando el pobre sin saber lo que le espera, y desde un principio, mis colegas los que van en caballo le pincha con unas picas, así le van quitando fuerza, y cuando la sangre empieza a chorrear, ¡ay!, que me corro, que no quepo en mí de gozo, y ahí es donde empieza el festín, mi alegría se desborda... Me encanta matar, me encanta verme rodeado de sangre, me hace sentir feliz...porque hago felices a tantos espectadores...Luego le empiezo a clavar centímetros de acero en el cuerpo, le lleno la médula del más terrible dolor, pero jeje, yo soy un valiente, eso es valentía, vaya, matar a un animal completamente indefenso que no tiene escapatoria, haga lo que haga, porque está condenada a morir, y no sólo a morir, sino a ser torturado de la peor manera...Pero yo estoy tranquilo, tengo un par de amigos cerca de mí para echarme una mano en el caso de que el toro se pase un poco...aunque no suele ser así, pues nosotros tenemos mucho cuidado de que sea débil el muy desgraciado...jejeje...


Aquí están mis amigos ya acabando la faena jeje, si es que en el fondo los envidio, luego vienen y arrastran al cadáver con un camión y lo tiran a un vertedero, o se lo comen, jeje, es que este negocio mola un montón, ¡encima tenemos subvenciones del gobierno! Si es que, no nos podemos quejar...somos salvajes, y nos encanta matar...



Ay, como me dolió mi vida, pero más, mucho más me dolió esta cruel muerte...
Hola, como todos sabréis soy Espe, mi meta es privatizarlo todo, mi sueño acabar con todas las instituciones públicas, eso sí, paulatinamente, para que los votantes no se den cuenta y me sigan votando en las próximas elecciones. He llegado a privatizar hasta el agua, me encanta hacer recortes sociales y apoyar a la comunidad más rica. Presumo de ser ultraliberal, como todos sabréis mi más grande orgullo es la privatización de los hospitales, pues para mí la salud no es un derecho fundamental para cualquier ciudadano independientemente de su condición económica, sino un derecho para aquéllos que se puedan pagar su propio médico, para así yo poder destinar menos en la sanidad pública e invertirlo qué sé yo, en los campos de golf, o cosas así. También privatizo guarderías, con el mismo fin que he expuesto anteriormente, menos gastos sociales, menos ayuda para la clase media, y más apoyo para los ricos. Ahora que os he resumido mi política, ya sabéis qué papeleta echar en las próximas urnas.

jueves 9 de julio de 2009


Hola, soy Berlusconi, soy fascista, soy un corrupto y mil otras cosas peores y estoy orgulloso de mi política en especial de mi ley Alfano y mis leyes xenófobas, pero a pesar de ser una de las personas más repugnantes del planeta, los ciudadanos me votan. Si es que eso es lo que más me gusta del pueblo, la ignorancia, la falta de libertad, al fin y al cabo, yo no soy más que el representante de un rebaño que me ha elegido a mí como líder de sus ideologías, que no me juzguen a mí pues, sino al pueblo. Viva el neoliberalismo.

miércoles 8 de julio de 2009

Estoy sola, pero no me siento para nada sola, no, miento, no estoy sola, pero me siento verdaderamente sola. El estómago corroído por los años, el corazón anclado al olvido, los pechos temblorosos y llenos de tiempo, todo me hace pensar que vivo por debajo de mis sueños, a distancias enormes de mis expectativas. Pero no me quejo, simplemente me gustaría estar ahora mismo en otro lugar, aunque ni siquiera sabría en qué otro lugar querría estar. Me da tristeza pensar que no hay nadie pensándome, mientras yo tengo pensado un mundo entero para cualquiera, menos para mí. Para cualquiera que no me piensa, que está en cualquier rincón de esta vida, perdido en este vaivén inútil, en esta coreografía que no acabo de comprender. Miro y poseo, poseo cuanto miro, y de repente eso me consuela, me consuela poseerlo todo en una fracción de segundo, me consuela poseerlo por un instante, tenerlo todo adentro de mí, formando parte de mi ser, al mirar tantos paisajes que sé que no podría haber visto jamás si no hubiera estado ahí en ese lugar. Me consuela que me posean los objetos que veo como si yo fuera un objeto más, me consuela poseer todas las cosas como si fueran nidos dentro de mí. Tengo mucho, muchísimo sueño. Buenas noches, mundo. Buenas noches.

martes 7 de julio de 2009

Te abrazo entre mis piernas porque sabes que en ese abrazo encontrarás lo que siempre buscaste y lo que nunca imaginaste que ibas a encontrar. El sol es ese remolino ya apagado en tu garganta que tú creías que era una burbuja ambarina desprendida de mis poros, mira la noche ese pedazo de búsqueda incesante, tú mi búsqueda y yo tu búsqueda en un trozo de mundo enfermo y ardiente. Bailando descalza te encuentro entre salto y salto, me mareo y entonces renaces desde abajo expandiendo tus raíces por todo el suelo del cuarto, y finalmente la canción te acaba sacando del todo a la realidad desde su útero de ficción desnuda y te pone de pie delante de mis muslos como un huracán a punto de culminar. Y entonces tú eres aquél que gira alrededor de la tierra, esta está fija en ese epicentro de mi cuerpo, las cosas son adimensionales cuando dejas de girar, y luego, luego, luego. Luego empiezan a cobrar otro sentido cuando vuelves a girar, una y otra vez, esa noria irremediable hace cambiar las cosas, ahora que giras tienen esas dimensiones tan ínfimas, ahora que giras de esa otra manera tienen esas otras dimensiones tan gigantes, pero siempre han de tener una cierta dimensión, siempre tienen que parecerse a algo que hay dentro de ti y de mí. Estás algo escindido, por debajo de tus rodillas eres una serpiente de quince kilómetros, entre rodillas y garganta eres el abismo de todo lo que nunca pudo y jamás podrá ser, y por encima del cuello eres el resto de todo lo que queda, lo que alguna vez fue algo, esa existencia pura, la totalidad de la nada, la nulidad del todo, la antítesis de lo que se asemeja, la concurrencia de todo lo opuesto. Callemos, diluvian los últimos versos, hemos de escucharlos caer, bebernos los charcos que dejarán en nuestros puños y danzar a oscuras como si nada de nada habría existido antes de ese momento, como si nada de nada fuera a existir más allá de ese momento en el que al danzar a oscuras nos damos cuenta de que sólo existe ese momento, y sólo ese momento, y nada más que ese momento.

lunes 6 de julio de 2009

Entre paréntesis y paréntesis has querido quitarte la ropa acceder a mi cuarto por la ventana trepar por mis paredes corporales provocar un relámpago en mi mente fuiste ese impacto letal en mis carnes y ahora el cielo es el barniz de un paladar amargo y hay unas moscas en esa esquina color café como tus pupilas ¿acaso tus pupilas son esas moscas o acaso esas moscas son tus pupilas? Lo sé tus ojos son insectos que van devorando el silencio déjame sola salta por la ventana no vuelvas nunca hasta mañana mañana es nunca y nunca será mañana maldita ballena que aletea en mi alma oh orondo cuerpo mío infame estatua tapizada de pesadillas visuales mira las nubes hoy son rosadas la vida es una gelatina con edulcorante morado que sabe a plátano y melocotón la vida es hoy y sólo hoy tengo la vida palpitante como un molusco besando la piel de la luna tengo elefantes en vez de dedos qué pesado se me hace este éxtasis con tantos mamíferos rodando por mis piernas como si mis rodillas fueran colinas y cuesta abajo ladera abajo fuera a estrellarse toda la humanidad en contra de su destino qué dulce sabe el licor destilado de los propios deseos quisiera tenerle conmigo doctor el viento me ha abandonado quiero tener el invierno en mis pulmones querida noche no me busques esta noche porque quiero que sea de día y a ti mañana te sustituiré por esta noche que no podré vivir porque la cambiaré por el día adiós me llama alguien no es nadie pero ya es alguien por no ser nadie.

domingo 5 de julio de 2009

Mi querido abril

Con este sabor amargo a domingo, querido mío, podrías visitarme hoy para endulzarme un poco el día, podrías tumbarte apoyando tu cabeza sobre mis rodillas, mirando hacia arriba, soplando a las nubes para cambiarles el rumbo y que tengan la dirección de tus pensamientos, que recorran del norte al sur y del este al oeste todo el continente de tus sueños, todo lo perenne que nos ha creado el uno en el otro como en una burbuja que se eleva como un copo de aliento ligero hacia la bóveda. Pero como no vienes y sé que no vendrás, me quedaré aquí sentada bajo este árbol que tanto me recuerda a ti, y contaré los siglos que pasamos juntos, y todos los demás meses del año que me abandonaste, miserable, aunque te confieso que nunca te guardaré rencor. El verano, este pedazo de ventrílocuo chirriante, me aplasta continuamente bajo su barriga de hierro oxidado, me quema la piel con su boca de fuego, me enerva hasta no más poder, y yo te echo de menos, abril, te echo de menos cuando las horas se me derriten como si fueran pintura, ensuciando las paredes de mi casa con esa textura viscosa de repugnante calor. Mira, sabes que, el sol tiene un omóplato blando como el pan, lo he tocado esta mañana al amanecer y él se puso a chillar, le hacía cosquillas y finalmente acabó por llorar y se enfadó conmigo. Me maldijo y yo me largué cabizbaja vuelta a mi cama, y encontré que entre mis sábanas estaba Morfeo con la piel anaranjada, los ojos llenos de sucedáneo de lágrimas y triste porque se sentía muy, muy sólo, así que le invité a quedarse dormido conmigo, y al acostarnos, soñé que no podía contar lo que estaba soñando porque entonces se cumpliría el sueño, y como yo quiero que se cumpla, lo estoy contando sin más. Ay, abril, si tú hubieras estado aquí en vez de este julio tan pesado, quizás ahora no estaría soñando. Mira, abril, desde que llegó este verano tan tirano, en vez de palabras tengo cremalleras que me cierran el habla y los dedos y no me dejan teclear, como si todo lo que se proyectara más allá de mi interior fuera a convertirse en presa fácil de este verano tan depredador...y así me ocurre, todo lo que vivo acaba pareciéndose más bien a un antílope malherido huyendo de todos estos buitres que no dejan de perseguirme, estos carroñeros que no son más que las extremidades voraces de este cruel verano. Ay, abril, tenía un plan perfecto para largarme como si nada, pero anoche lo perdí, o me lo robó la luna, o qué se yo...pero por favor, prométeme que cuando vuelvas, me llevarás luego contigo, vayas adonde vayas, y así estaré junto a ti todos los días de mi vida, sea donde sea.

jueves 2 de julio de 2009

gracias, árbol, gracias por seguir ahí en la esquina de la calle esperando a que los autos dejen de pasar por tu lado, o que se cambien por bicicletas que en vez de humo echen polvo mágico por el costado. gracias, querido sol, gracias por existir ahí en ese mundo tan lejano, gracias, cielo, por sacrificar tu tiempo libre para malgastarlo con estos bípedos inseguros, insensatos e inconscientes que yacen como pequeños iglús a punto de derretirse debajo de tu almidonada barriga azulada, gracias, viento, por haberte quedado sordo y no escucharme cada noche cuando te llamo para que disipes el calor que no me deja dormir, gracias, verano, gracias por estar aquí, aunque te cambiaría por cualquier otra cosa, gracias, nubes, por ser como pequeñas gotas de nieve opaca en un tiesto de selvas desérticas, gracias, aire, gracias, tejados, gracias, calles, gracias, cosas, en cada fragmento de esta vida encuentro hoy ese amor tan mágico que no tiene nombre, que es inescrutable, imprescindible, irreemplazable.